BESAMANOS DE ABORTERAS (durísimo artículo)

¿Renace el catolicismo? Más bien el papismo. Sin duda, después de medio milenio, Roma le da la razón a Lutero y cae abiertamente en idolátrico culto al Papa, sugar daddy de la Curia, Gran Inquisidor dostoyevskiano, agakán de un posconciliarismo sin ideas, sin alma y sin más norte que convertirse en la oenegé más grande del planeta, en un poderoso holding de obispos, en un colosal charity business nutrido con los impuestos de sus groupies. Una grey y un pastor solo en el suelo: ley de la cantidad y signo evidente de los tiempos. Todo es mercado: ¿qué mejor marketing que posar con el líder más radical de Occidente? El Papa de los progres recibe en Palacio el besamanos de las aborteras y de los grandes bujarrones del Reino. Lacias y ralas cabezas azules se inclinan torpes para besar el anillo del Pescador, que vuelve a casa con el zurrón repleto de óbolos, dracmas y denarios para San Pedro. Mientras, las excavadoras del Régimen trituran los huesos de los mártires con las bendiciones del cardenal Cobo y de sus ganimedes y corydones. Revolar de albas, cíngulos anudados en la cintura de los efebos. Tal Iglesia para tal Régimen.
(Sertorio en El Manifiesto)
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