Sus museos vacíos y nuestras capillas llenas; por Germán Sarlangue
Protegido por los Guardianes de la Revolución, JMB, usted camina, como lo afirma con certeza nuestro Antonio, "del Iscariotismo a la Apostasía", sin dudar ni un minuto en démolir la Iglesia que Cristo le ha confiado. Su última tentativa, condenada al fracaso por promesa Divina, es ahogar ad-mortem la Santa Misa Católica, el Sacrificio expiatorio, la Misa de los grandes santos, la Misa bimilenaria codificada por San Pio V.
Hoy me enteré que el Pass Verde y la máscara -símbolo de la sumisión y de la destrucción de la persona creada a imagen y semejanza de Dios- serán obligatorios para entrar en los museos Vaticanos.
Oh autoridades vaticanas, Santo Padre, ¿piensan ustedes que sus decisiones son más poderosas que las promesas de Cristo y la sangre de los mártires? Sus vuelos papales estarán llenos de apóstatas y traidores, sus museos de zombies y esclavos del materialismo totalitario davodiano... es la destrucción que ustedes pueden generar. Ustedes puede solamente démolir el templo de piedra, construido por el hombre... y causar sufrimiento.
Pero el sufrimiento y la Cruz cristiana no se oponen. Nuestras capillas, nuestras casas, están y estarán llenas de niños rezando el Santo Rosario, que comienza y se termina por la Cruz, de jóvenes monaguillos portadores de la Cruz Salvífica y de futuros sacerdotes en sotana -ordenados por los Obispos de Cristo, con o sin su acuerdo... que en el estado actual de las cosas ya no vale nada-, de jóvenes que un día vestirán el hábito religioso o formarán nuevas familias fundadas sobre Nuestro Señor. Nuestras capillas y nuestros hogares son cristocéntricos y llenos de padres cristianos que prefieren -con todas las dificultades que ello implica y las miserias propias de cada uno y de cada cual- el camino estrecho que conduce al Calvario, en lugar del amplio y liberticida que se compromete con el mundo, o como es ahora predicado por usted, y replicado por los obispos felones, de sumisión total a los Guardianes.
Paz y Bien desde la resistencia. Y quédese tranquilo, cada día, en el Santo Rosario y en la Santa Misa, rezamos por las intenciones del Santo Padre... obvio, para que se conformen a la voluntad de Cristo, y no a aquella de la secta de la calle Bartolomé Mitre. A buen entendedor, pocas palabras.
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N.d.A: este artículo fue publicado esta semana en el blog Adoratio. Este blog fue bloqueado por Google por no conformarse al pensamiento único del N.O.M. En pocas palabras, molestaba.