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Irapuato

29 DE OCTUBRE - SAN PETRONIO.
sanPablotv. San Petronio (fallecido ca. 450 d. C.) fue un obispo boloñés del siglo V, patrón de Bolonia, canonizado por Gregorio IX en 1234. Nacido en el seno de una noble familia romana, Petronio se convirtió y tomó la orden sacerdotal. Ya como obispo de Bolonia, encargó la construcción de la iglesia de San Esteban.
La única información histórica fiable que conservamos sobre San Petronio se deriva de una carta escrita por el obispo Euquerio de Lyon (muerto entre 450455) a Valeriano (en P. L., L, 711 ss.), y de un texto de Genadio de Marsella titulado De viris illustribus XLI (ed. Czapla, Münster, 1898, p. 94). Euquerio afirma que el «santo obispo Petronio era renombrado en Italia por su virtud». Leemos en Genadio que Petronio, además, pertenecía a una noble familia cuyos miembros habían ostentado puestos prominentes en la corte Imperial de Milán, y que a finales del siglo IV y principios del V ocupaban puestos en la administración provincial.
Su padre —llamado también Petronio— fue probablemente prœfectus prœtorio, ya que al parecer existió un personaje con este nombre en un puesto administrativo de la Galia entre 402 y 408. Euquerio incluso sugiere que el futuro obispo mantuvo una importante posición en la administración secular (P. L., L, 719). Esto no pareció obstar su dedicación ascética. También se refiere que Petronio podría haber realizado una peregrinación hasta Tierra Santa y la ciudad de Jerusalén.
Alrededor del 432, Petronio fue elegido y consagrado obispo de Bolonia, donde ordenó construir una iglesia consagrada a San Esteban. El templo seguía el modelo constructivo de los santuarios del Gólgota y el Santo Sepulcro de Jerusalén. Estos templos fueron levantados en la misma época en la que el Papa León I estaba construyendo basílicas en Roma y Gala Placidia en Rávena. A Petronio también se le atribuyó la redacción de una obra sobre la vida de los monjes egipcios (Vitæ patrum Ægypti monachorum) aunque el auténtico redactor del texto es Rufino de Aquileia.
El Petronio del tratado De ordinatione episcopi fue en realidad su padre, Petronio, un hombre de elocuencia familiarizado con la ciencia seglar. Genadio atribuye a Petronio de Bolonia un sermón titulado «In die ordinationis vel Natale episcopi», publicado por Morin[1] en 1897. Czalpa sigue esta afirmación, aunque algunas investigaciones contemporáneas la ponen en entredicho.
Según Genadio, Petronio murió durante el reinado de los emperadores Teodosio II y Valentiniano III, a mediados del 450.
Durante el siglo XII se fue forjando una leyenda alrededor de la figura de Petronio, cuyas reliquias fueron descubiertas en 1141. Poco después se levantó una iglesia en su honor en Bolonia; hacia 1390 se comenzó la construcción de un segundo templo, que terminó convirtiéndose en la basílica de San Petronio. La festividad de San Petronio se celebra el 4 de octubre.
En la iconografía cristiana, San Petronio aparece con los atributos episcopales y una ciudad (Bolonia) sostenida en su mano.

1206
Irapuato

Trigésimo Domingo del tiempo ordinario
Libro del Exodo 22,20-26.

Éstas son las normas que el Señor dió a Moisés:
No maltratarás al extranjero ni lo oprimirás, porque ustedes fueron extranjeros en Egipto.
No harás daño a la viuda ni al huérfano.
Si les haces daño y ellos me piden auxilio, yo escucharé su clamor.
Entonces arderá mi ira, y yo los mataré a ustedes con la espada; sus mujeres quedará viudas, y sus hijos huérfanos.
Si prestas dinero a un miembro de mi pueblo, al pobre que vive a tu lado, no te comportarás con él como un usurero, no le exigirás interés.
Si tomas en prenda el manto de tu prójimo, devuélveselo antes que se ponga el sol,
porque ese es su único abrigo y el vestido de su cuerpo. De lo contrario, ¿con qué dormirá? Y si él me invoca, yo lo escucharé, porque soy compasivo.
Salmo 18(17),2-3a.3bc-4.47.51a-51b.
Yo te amo, Señor, mi fuerza,
Señor, mi Roca, mi fortaleza y mi libertador.
Mi Dios, el peñasco en que me refugio,
mi escudo, mi fuerza salvadora, mi baluarte.
Invoqué al Señor, que es digno de alabanza
y quedé a salvo de mis enemigos.
¡Viva el Señor! ¡Bendita sea mi Roca!
¡Glorificado sea el Dios de mi salvación !
El concede grandes victorias a su rey
y trata con fidelidad a su Ungido
Primera Carta de San Pablo a los Tesalonicenses 1,5c-10.
Hermanos:
Ya saben cómo procedimos cuando estuvimos allí al servicio de ustedes.
Y ustedes, a su vez, imitaron nuestro ejemplo y el del Señor, recibiendo la Palabra en medio de muchas dificultades, con la alegría que da el Espíritu Santo.
Así llegaron a ser un modelo para todos los creyentes de Macedonia y Acaya.
En efecto, de allí partió la Palabra del Señor, que no sólo resonó en Macedonia y Acaya: en todas partes se ha difundido la fe que ustedes tienen en Dios, de manera que no es necesario hablar de esto.
Ellos mismos cuentan cómo ustedes me han recibido y cómo se convirtieron a Dios, abandonando los ídolos para servir al Dios vivo y verdadero,
y esperar a su Hijo, que vendrá desde el cielo: Jesús, a quien él resucitó y que nos libra de la ira venidera.
Evangelio según San Mateo 22,34-40.
Cuando los fariseos se enteraron de que Jesús había hecho callar a los saduceos, se reunieron con Él,
y uno de ellos, que era doctor de la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba:
"Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley?".
Jesús le respondió: "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu.
Este es el más grande y el primer mandamiento.
El segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas".
Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.
Leer el comentario del Evangelio por : San Anselmo
«Todo lo que hay en la Escritura –en la Ley y en los profetas- depende de estos dos preceptos»